Sobre secretos, tesoros y un lagarto
viernes, 30 de septiembre de 2011

Image B.R.  Ella lo llama cuento; yo diría novela corta para un público infantil; pero, novela, con todas las de la ley. Un tema histórico minuciosamente investigado: la conquista de la isla de Gran Canaria. Redactado de un modo sencillo, pero profundo; con sensibilidad, con imágenes poéticas. Resultado: El lagarto de Ansite.

La autora de este libro para niños y jóvenes se llama Sandra Franco Álvarez. Su obra forma parte  de una excelente idea, nacida en la editorial Camp-PDS en el año 2007: Episodios Insulares.

La calidad literaria de esta colección que nos habla de la historia en las islas, nos demuestra que sucesos como las escalas de Colón cuando se disponía a conquistar territorios de allende los mares, las plagas de langosta o la Guerra Civil, pueden ser contados desde la ficción, sin perder la precisión histórica.

Image-¿Por qué escogiste la Fortaleza de Ansite como escenario para tu obra?

-Es un lugar que tiene una magia y una energía especial. Además, allí se desarrolla uno de los episodios históricos más importante para la isla de Gran Canaria. Creo que mucha gente ha oído hablar de la fortaleza, pero no conoce este suceso tan significativo que fue la conquista de Gran Canaria.

Fue como dar un salto de la prehistoria al siglo XV. Cuando llegan los castellanos a conquistar el archipiélago canario, se encuentran con gente que tiene una cultura y unas tradiciones que no tienen nada que ver con España. Es un episodio muy interesante por eso, porque fue como dejar atrás  miles de años para, de golpe y porrazo, empezar a convivir con una civilización nueva.

Por otro lado, me propuse escribir un relato para los niños porque es necesario inculcarles la historia de Canarias. Se habla de la historia de otros países y la nuestra está empezando a llegar ahora. Por eso hay que contar estos episodios, para que se entienda y para que se conozca ese gran salto de una sociedad prehispánica a una sociedad del siglo XV, con los avances que esto suponía.

 Image-¿Es el lagarto realmente el protagonista de esta historia?

-El lagarto es el guía de la historia; es un poco como la guinda del pastel. Los protagonistas son Yaiza y Ayoze, unos niños del siglo XXI que se encuentran con un lagarto viejo, un lagarto grande. Este animal se convierte entonces en el hilo conductor que les lleva y les muestra todos esos tesoros y secretos escondidos en la fortaleza. Hay elementos de ficción, pero hay otros que son reales como las cuevas donde vivían los canarii, o los lugares donde eran enterrados, las pintaderas. El lagarto es un personaje importante pues está pensado para los niños; es como la estrella principal del libro.

-¿Qué ha significado la publicación de Episodios Insulares para la literatura canaria?

-Pues supone dar nombre a estos acontecimientos históricos ocurridos en nuestras islas. Son libros enfocados desde un punto de vista didáctico y van dirigidos a  escolares. Es una forma lúdica de aprender, o de leer jugando, mezclando episodios históricos con ficciones. Creo que esto es muy atractivo para los niños y los jóvenes del siglo XXI; cuentas algo sobre la historia de las islas de una forma amena, divertida y a la vez te acercas al leguaje de estos escolares. Son, ahora mismo, veinte títulos que hablan de las distintas islas. Pienso que es algo muy novedoso, sobre todo que llega a las escuelas. Como lo hiciera en su momento Benito Pérez Galdós con los Episodios Nacionales, ahora la editorial Camp está difundiendo estos Episodios Insulares, con hechos históricos ocurridos en nuestro archipiélago.

-¿Es fácil escribir para niños?

-Para nada. Es una responsabilidad tremenda porque además de acercarte al leguaje de los niños, tienes que sentir, tienes que volver a ser niño, tienes que saber lo que quieres transmitir. Además de contarles el episodio histórico, tienes que transmitir valores para su comportamiento en sociedad. Intentas que los personajes, sobre todo los protagonistas, tengan valores que ellos reconozcan como positivos y los imiten. Con este libro me propuse resaltar valores como son la amistad y la confianza, los cuales intento tener siempre muy presentes en mi propia vida y quise, intencionadamente, que estuvieran presentes en el Lagarto de Ansite.

-Después de haber participado en el libro colectivo del taller literario Factoría de Ficciones que recientemente se presentó en la Biblioteca Pública del Estado, ¿cómo ha sido esta experiencia de escribir un libro en solitario?

-Ha sido una experiencia muy bonita y al mismo tiempo un poco dura. Dar este salto en solitario después del libro colectivo fue un reto que me marqué. Mi intención al escribir el cuento era que no se quedara en la mesilla de noche; quería que los niños lo leyeran y lo disfrutaran. Ese primer borrador que hice se lo dejé a unos niños e hice un feedback  con ellos: les gustó, captaron la idea de lo que les quería contar y eso me animó a seguir; así que di el salto confiando en llegar a un puerto.

-¿Crees que los canarios conocen la historia prehispánica?

-Creo que no. Pienso que los canarios tenemos todavía que querernos un poquito más y tenemos que sentir la curiosidad de saber cómo eran los primeros habitantes de nuestras islas, cómo llegaron, por qué se instalaron; conocer sus costumbres, cómo se desenvolvieron a la hora de ser conquistados. Creo que esto ocurre porque siempre se nos ha inculcado más la historia de afuera que la nuestra. Yo recuerdo cuando era pequeña, no me enseñaron en el colegio nada sobre la historia de Canarias. Me enseñaron sobre la historia de España y de otros países, pero la de Canarias yo la desconocía. Así que un día me puse a leer, a visitar museos y así surgió primero esa necesidad de aprender y después de trasladar ese conocimiento a los niños. Considero que ahora mismo se está haciendo un esfuerzo por acercar la historia de Canarias a los centros escolares, pero eso ha sido desde hace poco tiempo. En mi época de estudiante no sabíamos nada.


Sandra ha dedicado su libro, especialmente, a los niños y niñas del municipio de Santa Lucía. Pero, en su corazón enorme y generoso caben todos. Tímida y sencilla, a esta joven escritora, nacida en Las Palmas de Gran Canaria, no le gusta hablar de sí mima. Prefiere contarnos historias de su tierra, descubrir secretos y tesoros y, sobre todo, recomendar a los chavales que lean la buena literatura infantil y juvenil que se está haciendo en las islas  y, por supuesto, a los clásicos.

Sin embargo, a mí me contó un lagarto canarión que el interés de Sandra por los libros comenzó muy temprano. Después empezaron los pequeños experimentos con la escritura, hasta que llegaron las primeras publicaciones en revistas de viajes, webs turísticas, blogs literarios y, más tarde, como fruto de su participación en talleres literarios, publica relatos breves en Voluntad y Palabra y en Factoría de Ficciones: libros colectivos de autores noveles de Canarias.

Es el mismo lagarto que vive en la Fortaleza de Ansite y que ahora me invita a seguirle por galerías subterráneas. Al llegar al otro lado del tiempo, escucho un grito desgarrador: ¡Atis Tirma! Hasta la cima de la Fortaleza Mayor han llegado dos hombres que no están dispuestos a rendirse ante el empuje de las tropas castellanas: el valiente Bentejuí y el Faycán de Telde, unidos de las manos, se lanzan al vacío. El eco de sus voces estremece cada piedra de la Caldera de Las Tirajanas. A partir de ese momento, el agua corre por el barranco como un torrente de lágrimas.