La Historia de un emblema del turismo en Gan Canaria
lunes, 09 de abril de 2012

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Sinfo Q.   Hoy día hablar del turismo en Gran Canaria, es pensar en el sur de la isla y fácilmente olvidamos que los orígenes de esta generosa industria, arrancó hace más de un siglo en nuestro municipio Satauteño. El cronista oficial de Santa Brígida, Pedro Socorro Santana y la doctora en geografía, María del Pino Rodríguez Socorro,  han realizado un arduo trabajo de investigación en los distintos archivos de la Isla, nacional e, incluso,  en el Palacio Real de Bulgaria, lugar donde el constructor del Hotel Santa Brígida, Mr. Alarico Delmard, trabajó como jardinero real en los últimos años de su vida, para recordarnos esto en su nuevo libro El Hotel Santa Brígida (Historia de un emblema del turismo en Gran Canaria (1896-2012).

La presentación de este interesantísimo libro tendrá lugar el próximo jueves 12 de abril de 2012, a las 12.00 horas del mediodía, en el salón Bandama del Hotel Santa Brígida, en El Monte Lentiscal, y que contará con la presencia del viceconsejero de Turismo del Gobierno de Canarias, Ricardo Fernández de la Puente Armas, y de los autores del trabajo.

La obra El Hotel Santa Brígida está editada por Anroart Ediciones y viene a completar un vacío en la historiografía del citado establecimiento emblemático, carente hasta ahora de una síntesis en la que se aunara el rigor científico y la capacidad divulgativa. El libro consta de 143 páginas y casi un centenar de fotografías, a color y en blanco y negro, muchas de ellas inéditas y relacionadas con personajes y panorámicas del hotel desde su apertura oficial, el 19 de abril de 1898. 

En opinión del profesor Álex Hansen Machín, prologuista del libro, “la historia del hotel nos  introduce de pleno en una etapa del desarrollo de Gran Canaria y, muy especialmente, en lo que afectó a la comarca del Monte Lentiscal, que siempre me ha fascinado, 1880-1914; y desde ese año hasta 1960. Una historia del nacimiento del primer turismo, de rápidos cambios económicos, culturales, sociales y tecnológicos en la sociedad canaria, y también de puesta en valor, por vez primera, del territorio canario como espacio de alto interés paisajístico, etnográfico y climático para los europeos que viajaban a las regiones tropicales de África y de América”.